Artemio Francia

Susana Baca de la ColinaArtemio Juan Francia Malásquez
Siempre quise hacerlo. Hoy cumplo ese anhelo. Escribir acerca de mi dilecto y gran amigo, el profesor Artemio Juan Francia Malásquez, historia viva de la educación cañetana, maestro de maestros, forjador de grandes hombres, modelo ejemplar, libro abierto de sabiduría. Trataré de hacer un resumen de su brillante biografía.

Para orgullo de "Puerto Viejo" (Cerro Azul) lo trajo la "cigueña" un 20 de octubre de 1925. Nació a la orilla del mar, cerca al "Águila", donde comienza el ascenso al faro. En ese recodo desde donde se contempla la armonía del "Puertos de los Ensueños".

 

Fue su padre don Juan Bautista Francia Osmedo, natural de Mala, quien hizo gala de una longevidad extraordinaria falleciendo a los ciento siete (107) años de respetable edad. Su madre fue doña Jovita Malásquez Mendoza, natural de Cerro Azul vivió hasta la edad de ochenta y seis (86) años.

Su casa paterna era muy humilde, con predominio de la quincha y estructuras de madera, bordeada por sacos de arena que los protegían de la marea alta.

Sus padres, prototipos proletarios, obedientes al mandato bíblico, trataron de henchir la tierra con diez vástagos. De ellos, cinco ya están a la diestra del eterno hacedor: Celso, Carlota, Rufino, Victoria y Pedro (Francia Malásquez). Aú batallan en este mundo: Sabino, Artemio, Zenaida, Enrique y Benjamina (F. M.). El mayor de todos es Sabino, quien lleva a cuestes sus noventa y tres años (93) muy bien cumplidos.

Parte de su niñez la vivió en "Tranquera de fierro", donde sus padres adquirieron un pequeño terreno. Desde allí caminaba hasta Cerro Azul a cimentar sus primeras letras. Fue un excelente estudiante.

Culminó su primaria en las notas más altas.

La formación hogareña que recibió fue de primer nivel. Siempre llevaba en su morral un buen puñado de anchovetas secas para entretener sus dientes.

En su mocedad, en Cerro Azul, no había colegio para la formación secundaria.

Sus deseos de superación lo llevan a grandes sacrificios. Postula al Colegio Nacional "Nuestra Señora de Guadalupe" de Lima, tal como se exigía en esa.

Estudia en condición de becado en virtud a sus excelentes calificaciones. A sus humildes padres no se les podía hacer mayores demandas. Al culminar su educación secundaria, se acrecienta sus ansias de superación, su futuro le preocupaba enormemente; en su mente crecía la vocación a la docencia, como émulo a sus grandes maestros guadalupanos. En la capital, una tía lo cabijaba, cual un ángel guardián.

Estudió periodismo en la facultad de letras de la Pontificia Universidad Nacional Mayor de San Marcos, profesión que no ejerció pero, que le permitió codearse con la élite de la prensa local y nacional, como consta en su archivo fotográfico personal.

Ya en la juventud, impulsado por sus nobles aspiraciones, madura aceleradamente, renta un cuartito y trata de ser artífice de su auténtico destino.

Estudió el idiom a del "Tío Sam" en el Instituto Cultural Peruano Norteamericano (ICPNA), del Jirón Cusco (Lima). Recuerda la magnificencia

profesional de los adocentes norteamericanos que lo formaron.

Egresó como el mejor de su promoción. Costeó sus estudios trabajando como "Agente vendedor", gracias a una agtencia de empleos que confió en su persona.

Endulzó la vida de los limeños vendiendo caramelos; por cuyo trabajo lo gratificaban con el 40% de la venta. También dectaba clases particulares a domicilios, a familias que lo requerían.

En la capital, integró un círculo social de alta valía. Fue amigo muy cercano de don Luis Rivarola, Jefe de personal del Ministerio de Educación, quien, al saberlo egresado como flamante profesor de inglés, lo envía al colegio estatal de la paradisiaca tierra de Juan Bolivar, autor de la mulitza "Tarma" Corría el año 1953.

El litoral marino lo llamaba al susurro de sus olas cerroazuleñas. Pidió su cambio. Es enviado a Talara (Piura); pero declina, él quería servir a la juventud cañetana.

En 1954, su sueño se hace realidad, empieza a trabajar en el Colegio Municipal Mixto "Sepúlveda" de Cañete; colegio que fue fundado en 1937 en condición de particular por el visionario Dr. Javier Hurtado Laos.

En 1955, el colegio "Sepúlveda" se nacionaliza. El cuadro de personal que trabajó en el espacio físico de lo que hoy cumple como "Registros Públicos de la Plaza principal de la provincia, fue como se detalla: Director: Angel Reyna Arias. "Charapo" (Matemáticas) "Pucha cará"

Honorina Huapaya Luyo (Periodista)
Artemio Juan Francia Malásquez (Inglés)
Felícitas Arriola de Samaniego (Literatura)
Rafael Samaniego Rosado (Abogado)
Eduardo Cuadro Pacheco (Médico)
Jacinto Navarro Arias (Música, Autor del Himno sepulvedano)
Blanca Zapata Nolasco (Lengua y Literatura)
Instructor pre militar: Sub oficial Cordero
Auxiliar: Abraham Sánchez (a) "Chicotito"

De esta plana de honorables pioneros de la educación secundaria de la provincia de Cañete, nos ilumninan aún con la gracia bendita de Dios y su Sabiduría, la Dra. Blanca Zapata Nolazco (de Bahamonde) y el protagonista de estas líneas el "teacher" Francia.

A los treinta y dos años de edad (1957), un certero dardo de Eros impacta a su noble corazón; contrae nupcias con la distinguida dama doña Wilma Nora Nuñez

Arias. Han trancurrido cincuenta y tres años, sin embargo, al verlos juntos, parecen "tortolitos" recién enamorados. ¡Que belleza!

Frutos de ese inconmensuarable amor nacieron:
Berly Alberto (Médico veterinario)
Arline Aleida (Médico-radiólogo-ecografista), Lizzet Wilma (Laboratorista),

Harold Artemio (Soporte técnico en computadoras), Edwin Fidel (Ingeniero en computación y sistemas) Q.E.P.D.

En la década del sesenta, inicia sus estudios de fotografía en la Escuela Fotográfica Sud Americana. Con sede en Buenos Aires (Argentina), por medio de la correspondencia. Paralelamente instala su laboratorio y estudio fotográfico "Ready" en la avenida "28 de julio". Así, en base a mucho trabajo pudo afrontar sus dificultades. Con fecha dieciocho (18) de febrero de 1974, recibe su flamante diploma de fotógrafo profesional. Desde el inicio de estos

estudios (1961) fue corresponsal gráfico de "El Comercio", cuando don Dante Cuzato Vagas era jefe de los corresponsales de provincias, a nivel nacional.

Muy exigente y selectivo.

Luchador metódico, se daba tiempo para enrumbar a Cerro Azul en su poderosa Lambreta gris (moto), para apostarse a medio muelle y sacar a tierra a cuanto pecesillo osaba merodear su cordel.

Experto en la pesca, con un índice maravilloso; inigualable paciencia y certero.

Una importadora de la avenida Larco en Miraflores (Lima) lo abastece al crédito de maquinarias e insumos fotográficos, gracias a la vista que le hizo su administrador señor Anselomo Fukura, enterado de su honradez y laboriosidad.

En la G.U.E: "José Buenaventura Fernández", fue: Profesor estable, jefe de curso y asesor de letras. Para admiración y envidia.

En 1979, participa activamente en la huelga magisterial nacional indenfinida, que duró cuatro meses con veinte días, en demanda de mejores tratos a los maestros del Perú.

Como represalia, fue subrogado. Repuesto al magisterio, trabajó en el colegio "El Carmen" de Imperial, donde fue valorado y reconocido por la comunidad educativa y los burgomaestres Arturo Chau Quintana y Arturo Koo.

A la edad de sesenta y dos (62) años, con treinta y cuatros de ellos en la docencia, pasa al retiro, para convertirse en leyenda viva.

Prestó sus servicios, (además del "Sepúlveda" y "El Carmen") en el colegio parroquial de Cerro Alegre, Seminario Menor, Colegio "Unión Campesina" Tecnológico de Quilmaná, Instituto Comercial "Bolivar" etc.

Se ha proyectado a la sociedad realizando servicios en el Consejo de administración de la Cooperativa de Ahorro y Crédito "Cañete", como vicepresidente. Presidente de la Sociedad de Gremios Unidos y Protección Mutua por dos periodos: De 1977 a 1979 y de 1981 a 1983. Dirigente en el Club de Jubilados y el CAM (Centro del Adulto Mayor), etc.

Sus orgullosos y agradecidos ex alumnos se cuentan por millares como las luminarias del firmamento; cultores de las más diversas profesiones, prestan sus servicios a nivel nacional y en el extranjero.

Su cariñoso entorno familiar, a manera de justificada gratitud le han costeado un viaje a los Estados Unidos de Norte América con escala en Miami y Orlando, con visita obligatoria a las maravillosas instalaciones de Walt Disney, Serán quince días de ensueños para Artemio, Wilma, Arline y Juan Francis.

Un ejemplo de la docencia y de la fotografía artística.

Gracias, "teacher" Francia! Sus ahijados, ayer alumnos seminaristas hoy excelentísimos sacerdotes, los bendigan.